Materiales:
- Un plato hondo o bandeja de metal
- Pinzas
- Fósforos o un encendedor
- Carbón vegetal (en trozos pequeños)
- Azufre (en polvo, se puede encontrar en tiendas de productos químicos o laboratorios)
- Arena (para cubrir el azufre)
- Un vaso con agua
Procedimiento:
Precaución: Este experimento debe realizarse bajo la supervisión de un adulto. Realiza el experimento en un área bien ventilada y alejada de materiales inflamables.
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Preparación:
- Coloca el plato hondo o bandeja de metal sobre una superficie estable.
- Con las pinzas, toma un pequeño trozo de carbón vegetal y colócalo en el centro del plato.
- Espolvorea una pequeña cantidad de azufre sobre el carbón vegetal.
- Cubre el azufre con una capa fina de arena.
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Combustión del carbón:
- Con cuidado, enciende un fósforo o encendedor y acerca la llama al trozo de carbón vegetal.
- Observa cómo el carbón comienza a arder y emite una llama brillante.
- Presta atención al color de la llama y al humo que se produce.
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Combustión del azufre:
- Una vez que el carbón esté ardiendo con fuerza, utiliza las pinzas para remover cuidadosamente la capa de arena que cubre el azufre.
- Observa cómo el azufre se enciende rápidamente y produce una llama de color azul brillante.
- Presta atención al olor que se desprende de la combustión del azufre.
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Seguridad:
- Una vez finalizada la combustión, deja que los materiales se enfríen completamente antes de tocarlos.
- Apaga el fuego con cuidado utilizando el vaso con agua.
- Elimina los residuos del experimento de manera segura y responsable.